jueves, 13 de junio de 2013

FUGITIVOS

aquellos que huyen de la poesía
en el fondo huyen de las cucarachas
así como las cucarachas huyen
de cualquier forma de aquellos

aquellos que huyen de la poesía
no son nada cobardes
sino todo lo contrario
son valientes como puños

se dicen a mí eso no me pasa
y cuando mueren se les descubre
entre los armarios un diario íntimo
bochornoso sonrojante

aquellos que huyen de la poesía
son los que nunca asistieron al primer amor
desde el deseo sino desde el amor en sí
y aledaños con encajes

las cucarachas huyen de la poesía
hacia su bella inmundicia

algún día nos sobrevivirán
y ellas lo saben


miércoles, 8 de mayo de 2013

HAY UNA MUJER

hay una mujer
a la que no debiera explicarle
las razones más íntimas de mi aburrimiento
 
pero ya puestos
por qué no?
pues qué más da
cuando menos recibimos
 
tan solo declararme culpable
de todos los insomnios
de todas las tardanzas
de todos mis proverbiales
despistes
 
nunca sé dónde olvido los relojes
pero me sé el tiempo de memoria
un interesante defecto
en el que abundar en mi currículum
 
a menudo
la playa me produce urticaria
pero me encanta esa manera que tiene
de llamarme
desde la oscuridad del pasillo
como si no pudiera hacerlo sola
y yo acudo
como un ciervo bajo su cuero
embistiendo cada pétalo
sorbiendo cada poro
esmerándome siempre en la vorágine
 
nada puede ser más cursi que un huracán
 
y si en la mayor o la más bemol de las selvas
me dedico a cazar amazonas
por favor no me encontréis
tirado
como una bolsa de pelos
repleto de agujitas de pasado
con vocación de pajar
 
al fin
con tanta costa de marfil de por medio
en mi mayor
me aficiono a su ausencia
a la posibilidad remota de las dos últimas cifras
de su número de teléfono
para que todo cuadre
como en un intenso y furibundo van gogh
 
en realidad
no hay más frontera que su cuello
blanco
apocalipsis de papel de arroz
biombo donde encontrarla detrás
justo delante de cada verso
 
uve de pájaro remoto
gaViota esquiVa
 
y yo
tan mar
tan escondidamente azul
 
el día que no me nombre
las nubes irrumpan en mi sopa
y sorbiendo niebla
no dejen mis labios resecos
de conjurar todos los males
me den por muerto
o las siete cosas
 
pero bueno
al fin y al cabo
ella duerme
 
y yo
no por importunar
sino por dudosa obediencia
me limito a nacer bajo sus párpados
en la  mitad más absoluta de su calma
la que su nombre me siembra
 
creceré
o no
 
que me venga a buscar al colegio
que me lleve al trabajo
que me reciba en los aeropuertos
que me elija trajes y corbata
que me descubra triste
que me encuentre sin buscar
 
porque al final
no hay más
que otra pobre luna a bocajarro
otra mujer fugaz morena que dice
que de las hogueras nadie se salva
sobre todo cuando todo este hereje
le propone el recuerdo de mi paso por la excelsa ciudad de constantinopla
con el silencio de una privada revelación
 
y la lluvia hoy
sigue empeñada
 
en desaparecer


HAZTE CARGO

hazte cargo
que en mi almohada 
jamás encontrarás manhattan
 
que entre mis sábanas
no tomaremos berlín
ni tampoco habrá ocasión de invadir polonia
 
hazte cargo
que en lugar de mi nombre
me hallarás desnudo
 
probablemente escribiendo
desnudo he dicho
como el adiós me trajo al mundo
 
hazte cargo
que la piel no hace al lobo
que una raya más no completa un tigre
 
que la cama me la hago yo solito
sin necesidad de un cosmos que grita
desde la memoria azul de cada estrella
 
hazte cargo
que el que avisa
no es deudor
 
de los múltiples fracasos
que humedecen esta hierba
buena y mala
 
hazte cargo
que no sé ir
de pe a pa
 
que me perdí por el camino
que mis llaves pesan demasiado
para echarme a volar
 
hazte cargo
que las oscuras golondrinas
de tu balcón mis nidos
 
que caminante no hay camino
de tanto mirar atrás
 
que de tan poeta fingía 
no querer ser nada
 
que de algeciras a estambul
murió el pez por tu boca
 
hazte cargo
que me cargó el diablo
 
para que se me llevaran los demonios

miércoles, 27 de marzo de 2013

PRESA

la felicidad está
justo
donde la habíamos dejado

ahí
junto a las llaves
bajo el espejo negro
que la soledad frunció
sobre tus ojos

devorados por los ácaros
del tiempo

por una alergia crónica
de arenas y polen abrasador

la encontraremos
ahí

justo ahí
tan inmóvil

transitando
feroz

en plena floración
de dunas

jueves, 21 de febrero de 2013

CALDO PRIMORDIAL

quinientos cuarenta millones de años
quinientos cuarenta millones

y ya los trilobites
urdiendo intrigas

los protozoos en huelga
en solidaridad con las mitocondrias

el núcleo duro de las medusas
tras las barricadas de plancton

el caldo de cultivo
perfecto

para la canción protista

los cuerpos de seguridad
pluricelulares

cargando contra microorganismos
y otras vulgares bacterias

fagocitándolas

luego la epidemia
el terrorismo vírico

la guerrilla linfática
en pos de la metástasis

aquel rizoma
que tantas cepas arruinó

sin embargo

a pesar de los tratados
de no agresión

y de las benignas intenciones
de ciertos sectores tumorales

no hubo otra alternativa
que recurrir

al agente pacificador

el temido antibiótico


jueves, 31 de enero de 2013

034801072012


nunca tuve una percepción real de la tristeza
acaso una noción de herida
un acoso constante de la sombra
sobre los campos de mi lengua

un nombre amordazado que me circunda
a lo cuervo o a lo buitre
según sea carroña o cultivo
el resto que me quede de esta espesa travesía
que sudo en privado

traté de someterme a la nostalgia
no por nada
sino por fe ciega a un séquito desnudo
y me caí

me caí hasta romperme
pero nadie escucha el sonido de un árbol
corroyéndose tan poco a poco 

sujeté el manto de la espera
como quien se aferra recién nacido
al pezón de una madre cautiva
libando la esclavitud de mi permanencia
en este mundo

las luces de la ciudad
me tiemblan en la boca
no soy capaz de nombrar la sangre
huyo siempre de las siluetas que me esquivan

sin embargo
contento incluso
saco de la hucha de mis sueños
los ahorros más ridículos
y trato de no proveerme de víveres inútiles

estos versos
conccebidos desde la más profunda madurez
modestia aparte
casan con las líneas que manejan mis duendes
para despojarme de toda presencia sofá

canto en la ducha
lo confieso
me masturbo en la más absoluta discreción
con mis ganas de nenúfar
y nada después de eso es más
ni menos

me dedico entonces al cálculo
exacto de los besos que me faltan
pero nunca fui buen ábaco
para rendir cuentas a la vida

ya no sé qué subrayar
de todo lo que leo
ni qué pensar de lo que escribo

me dejo poseer por la palabra

sólo el agua quiere que la escuche
a través de la áspera travesía
hasta mi estómago poblado de beduinos

me temo que a ciertas horas
no es conveniente visitarme
pero esa decisión no es mía ni de nadie

comparto con los elefantes
la memoria precisa de cada paso
de cada estanque en el que se cuece
terrible la venganza

sirenas hay de sobra en la causa
de todos mis naufragios

me persiguen los estuarios
donde quedan varadas mis raíces de narval

tres mil años de conciencia
tres mil años de alarma entre la hierba
tres mil años de continuar alado
tres mil años de ángel

nada me da lo que decido
ni siquiera la escuela sutil
donde el pensamiento aprende
qué demonios significa
primavera
mariposa
hojarasca
termita o hambre desmedida

quiero siempre por el lado
por donde acaba la ternura
y empieza a rescatarme
la piel del huracán

amo más de lo que debo
según me dicen
pero lo que a mí me digan
más me explota en el vientre

esta sensación de bolígrafo gastado
de última palabra
grabada ya para siempre
en la roca fría o humeante
según sean los designios de un volcán

hacen que no me crea el magma
ni la oscuridad de la que surja

no me creo la pira funeraria
que dará con mis huesos
en la ceniza que habite los ríos consagrados

yermo
seco
con la sed en cada cosa que destila
el eco del rocío sobre mis pétalos cansados

soy finalmente esta nada
que todo lo permea

soy finalmente este todo
que desaparece

miércoles, 16 de enero de 2013

ZEBRA

en otro tiempo
la
z e b r a
   /////
fue un hermoso equino blanco
aficionado al ajedrez

hasta que ganó al tigre
que jugaba con negras

lo que empezó
en tumulto entre ellos

terminó en un desenfrenado
frenesí sexual sobre un piano

(la zebra estaba
         debajo)

y a la naturaleza
le gustó

aquella magnífica interpretación